Un Solo Dios y Tres Personas

Descubriendo la Verdad

Por Richard Mayhue

La Tri-unidad de Dios (trinitarismo) se sitúa indiscutiblemente como una condición sine qua non, es decir, un hecho indispensable del cristianismo. Ha sido, es, y siempre será una creencia indiscutible y piedra fundamental de la fe cristiana.

La declaración doctrinal del Masters’s Seminary resume sucintamente esta preciosa verdad de esta manera: “Enseñamos que no hay más que un Dios vivo y verdadero (Deuteronomio 6:4; Isaías 45:5-7; 1 Corintios 8:4), un Espíritu infinito, que todo lo sabe (Juan 4:24), perfecto en todos Sus atributos, uno en esencia, existiendo eternamente en tres Personas—Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14)—mereciendo adoración y obediencia cada uno por igual.”

Mientras que la triunidad de Dios aparece implícita y explícitamente en la Biblia, no hay un solo texto que declare o explique la plenitud asociada con el incomprensible Dios trino (Isaías 40:28). Sin embargo, la gran cantidad de pruebas…

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3 Marcas de La Ira Justa

Descubriendo la Verdad

Por Tim Challies

Puede ser uno de los imperativos más difíciles en toda la Biblia: “Airaos pero no pequéis” (Efesios 4:26). Este versículo nos asegura que hay veces que deberíamos estar enojados, pero con una advertencia de suma importancia: no debemos pecar en nuestra ira. Cualquier persona honesta tendrá que reconocer la enorme dificultad en hacer esto. La ira viene fácilmente; la justa ira no.

En su libro Uprooting Anger, Robert Jones ofrece ayuda. Él da tres marcas de identidad de la justaira.

Pecado Real
La primera señal de la ira justa es que reacciona contra el pecado real. Surge de una percepción exacta de lo que es en realidad el mal. El Catecismo Menor resume provechosamente el pecado como cualquier “falta de conformidad con, o la transgresión de la ley de Dios.” Esto es lo que debería despertar nuestra ira.

Esto significa que para que el enojo sea justo, no puede surgir en respuesta a…

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La deidad de Cristo en las versiones modernas de la Biblia

Razon de la esperanza

Si alguien le dice que la NVI, o La Biblia de las Américas, o Dios Habla Hoy, etc., niega la deidad de Cristo, tal persona o maestro está equivocado y culpable de investigación descuidada y negligente. Es probablemente algo leído de algún sitio web sin discernimiento.

Una prueba con más discernimiento: solamente hay que buscar Juan 1:1 o Tito 2:13 para ver qué estas versiones enseñan sobre la persona del Hijo de Dios.

Ejemplos de Tito 2:13, el cual habla de Jesus quien es el gran Dios:

  • el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, DHH
  • la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, LBLA
  • la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesú, NBLH
  • la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, NTV
  • manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. RV 95
  • la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo…

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La deidad de Cristo en las versiones modernas de la Biblia – Gary Shogren

Luis Alberto Jovel

Leemos una y otra ves que la NVI, y otras versiones son inferiores a la RV por supuestamente “quitar versículos”.¡He visto algunos llegar a decir que dichas biblias borran libros completos!! Pueda que se refieran a los Deuterocanonicos.

El problema de este error proviene de un sin fin de webs en internet que hablan al respecto, y también de personas que aparentemente tienen algún conocimiento bíblico, como en triste caso de Cesar Vidal.

Gary Shogren, nos muestra de una forma sencilla, que equivocados están los que perpetúan un mito que atenta a las Escrituras. Pueden ver el articulo original aqui. Pueden ver el original aqui.

Si alguien le dice que la NVI, o La Biblia de las Américas, o Dios Habla Hoy, etc., niega la deidad de Cristo, tal persona o maestro está equivocado y culpable de investigación descuidada y negligente. Es probablemente algo leído de algún sitio web…

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Pasa tiempo con DIOS…

En la Búsqueda de DIOS

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Sé lo que es sentirme asfixiada por los problemas de los demás. Sé cómo se siente estar en medio de un ambiente pesado y falto de amor. Sé también que muchas veces tendremos que ser soporte para los demás y llevar una carga que no nos pertenece. Sentir el dolor de los hijos, Sufrir las enfermedades de los padres, Tratar de resolver problemas que no son nuestros y también conozco el dolor que provocan las palabras de aquellos que jamás agradecen nuestro esfuerzo… Porque en ocasiones lo damos todo; pero nadie lo agradece.

Por eso sé que: Hay momentos en que retirarnos nos haría bien. Porque nos estamos intoxicando… Porque quizás hay personas que envenenan nuestro aire… Y tomamos la decisión de alejarnos; pero no para estar solas; sino para estar un tiempo con DIOS.

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¿Cómo puedo saber cómo adorar a Dios correctamente?

La adoración puede definirse como el acto de honrar y amar a una deidad, ídolo o persona de una manera “desinteresada”. El acto de adoración implica al ser total involucrado en dar alabanza, acción de gracias y reverencia a esa deidad, persona u objeto material. No es un asunto poco entusiasta, y sólo después de distinguir entre lo que es y no es la adoración, con respecto al objetivo divino, podemos empezar a responder a la pregunta anterior más plenamente. La adoración verdadera y bíblica, según lo definido por el erudito A. W. Pink (1886-1952) en su exposición del Evangelio de Juan, es: “Un corazón redimido, ocupado con Dios, que se expresa en adoración y acción de gracias”. Asimismo, A. W. Tozer, una vez considerado como un profeta del siglo XX, dijo: “La verdadera adoración es ser tan personalmente y perdidamente enamorado de Dios, que la idea de una transferencia de afecto nunca existe ni por asomo.”

Entonces, la verdadera adoración de Dios se distingue por los siguientes criterios: en primer lugar, se trata del corazón redimido de un hombre o una mujer que ha sido justificado ante Dios por la fe y que confía en el Señor Jesucristo para el perdón de los pecados. ¿Cómo puede uno adorar al Dios del cielo si su pecado no ha sido abordado? Nunca puede ser aceptable esa adoración que procede de un corazón no regenerado, donde Satanás, el ego y el mundo tienen gran influencia (2 Timoteo 2:26; 1 Juan 2:15). Cualquier adoración, otra que la que sale de un corazón “lavado”, es en vano.

En segundo lugar, la verdadera adoración de Dios viene de un corazón que desea a Dios solo. Esto fue precisamente donde el pueblo samaritano erró; buscó a Dios y los ídolos (2 Reyes 17:28-41), y esto es reafirmado por el Señor Jesucristo cuando Él hizo el discurso sobre el tema de la adoración verdadera con la mujer samaritana que vino a traer agua del pozo. “Vosotros [los samaritanos] adoráis lo que no sabéis.” (Juan 4:22). Esta gente adoraba a Dios “sin ánimo” porque su afecto total no se había enfocado en Dios. Es posible que incluso los verdaderos creyentes caigan en este segundo error. Nosotros nunca podríamos aceptar tener ídolos físicos, como los samaritanos, pero ¿Qué es lo que absorbe nuestra voluntad, nuestro tiempo, y nuestros recursos sobre todo? ¿La carrera, las posesiones materiales, el dinero, la salud, incluso nuestras familias? Gritemos, como el rey David en el Salmo 63:5, “Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca.” Nada menos que Dios debe satisfacer el corazón del hombre regenerado, y su respuesta a esa satisfacción divina, comparable a la mejor comida jamás, es el fruto de labios que cantan alabanzas de Dios (Hebreos 13:15).

En tercer lugar, la verdadera adoración a Dios es el deseo de continuar aumentando nuestro conocimiento de Dios. ¡Cómo hemos perdido ese deseo en estos días! Aparte de la Biblia, que nosotros deberíamos estar leyendo diariamente, tenemos que complementar nuestro conocimiento mediante la lectura de otros buenos libros, también. Tenemos que llenar nuestras mentes constantemente con las cosas de Dios; Dios siempre debe estar en nuestra mente, y todo lo que hacemos debe hacerse con referencia a Él (Colosenses 3:17; 1 Corintios 10:31). Es interesante que la palabra griega para “adoración” en Romanos 12:1 puede significar también “servicio”. Entonces, nuestra vida cotidiana también puede considerarse adoración. Cada día debemos ofrecernos como sacrificios vivos, santos y agradables a Dios. La iglesia debe “apretar” el mundo en su propio molde, el molde de Jesucristo, pero demasiado a menudo es al revés.

Purifiquemos nuestros corazones si realmente queremos adorar al Dios Trino en espíritu y en verdad. Nuestro Dios es Santo; es totalmente “Otro,” un Dios que no puede compartirnos con otros objetos de nuestro afecto. De hecho, un Dios que no nos compartirá a causa de Su santidad. Fuimos hechos para ser criaturas de adoración, pero la caída nos ha lisiado y arruinado. La adoración es la cosa más natural para el hombre, pero hasta que nosotros estemos restaurados a Dios a través del sacrificio de Su amado Hijo, entonces toda nuestra adoración es una cosa vana. Es como “fuego extraño” ante el altar (Levítico 10:1)

Fuente: GotQuestions.org